Habitar temporalmente — creatividad principal de campaña APTURCV

Disfruta de la Costa Blanca. Convive con quienes viven en ella.

“Habitar temporalmente”

La Costa Blanca es un destino para disfrutar, descubrir y vivir nuevas experiencias.

Cada año, miles de personas llegan a nuestros municipios para pasar unos días de vacaciones, visitar a familiares, participar en actividades profesionales, culturales o deportivas, explorar nuevas oportunidades o afrontar una necesidad temporal de alojamiento.

Durante ese tiempo, habitan temporalmente nuestro territorio.

Y aunque la estancia sea temporal, el espacio que compartimos no lo es.

Una Vivienda de Uso Turístico forma parte de un edificio, de un barrio y de un entorno donde otras personas viven durante todo el año.

Por eso, disfrutar de una estancia y respetar a quienes viven alrededor son dos cosas perfectamente compatibles.

Habitar temporalmente también significa convivir.

Ven. Disfruta. Respeta. Convive.

Personas disfrutando de una calle de la Costa Blanca

Cada estancia tiene una historia

Una misma Costa Blanca. Muchas formas de habitarla.

No todas las personas llegan a la Costa Blanca por el mismo motivo.

Algunas vienen a disfrutar de unas vacaciones y descansar. Otras realizan una estancia temporal mientras valoran un posible traslado profesional o familiar a nuestra provincia.También hay quienes necesitan estar cerca de sus familiares, acompañar a una persona mayor o dependiente, asistir a un evento cultural, deportivo o profesional, o disponer de un alojamiento mientras atraviesan una situación temporal, como una reforma o una transición residencial.

Son situaciones diferentes, pero todas tienen algo en común:

durante un tiempo, compartimos el mismo territorio.

La Costa Blanca es el destino que disfrutas, pero también es el hogar de miles de personas. 

Conocer el lugar que nos acoge también es una forma de disfrutarlo.

Convivencia

El que viene y el que ya está

La convivencia empieza cuando entendemos al otro.

En la Costa Blanca conviven dos realidades: quien llega temporalmente y quien vive aquí durante todo el año.

Quien viene quiere disfrutar, descansar, conocer el destino o responder a una necesidad concreta. Quien ya está continúa con su vida cotidiana: trabaja, descansa, estudia, cuida de su familia y disfruta de su barrio. 

No son realidades incompatibles.

La convivencia es posible cuando existe respeto, tolerancia y empatía.

Por eso, pequeños gestos como respetar las horas de descanso, evitar ruidos innecesarios, cuidar las zonas comunes, conocer las normas de la vivienda y del edificio o comportarse con consideración hacia los vecinos pueden marcar una gran diferencia.

No se trata de dejar de disfrutar. Se trata de disfrutar sin olvidar que a nuestro alrededor también hay personas.

Habitar es compartir la vida de quienes ya están aquí.
Personas compartiendo un momento en una terraza de la Costa Blanca

Conocer, respetar y cuidar también forman parte del viaje

TURISMO RESPONSABLE

Viajar es descubrir nuevos lugares, pero también conocer sus costumbres, sus espacios y su forma de vida.

Una estancia responsable comienza por informarse y respetar las normas de la vivienda, del edificio y del entorno. Significa cuidar los espacios comunes, mantener limpio aquello que utilizamos, respetar los horarios de descanso y actuar con consideración hacia las personas que viven alrededor.

También significa cuidar aquello que hace especial a la Costa Blanca: sus calles, sus playas, sus espacios naturales, su patrimonio y sus municipios.

Porque el destino que disfrutas es también el lugar donde otros viven.

El turismo responsable no consiste únicamente en cumplir unas normas. El turismo responsable no consiste únicamente en cumplir unas normas.


Consiste en entender que nuestras acciones también forman parte de la experiencia de los demás.

Aprender a convivir es aprender a disfrutar.
Personas disfrutando del entorno natural de la Costa Blanca
Personas compartiendo espacios en un alojamiento turístico

Cuida el destino que disfrutas

Hospitalidad activa

La hospitalidad no consiste solamente en recibir bien a quien llega. También significa cuidar el lugar que lo recibe.

Por eso, desde esta campaña hablamos de Hospitalidad Activa: una forma de entender el turismo basada en la responsabilidad, el respeto, la empatía y la corresponsabilidad.

Una actitud que se demuestra en las pequeñas cosas: respetar a los vecinos, cuidar los espacios compartidos, conocer las normas, proteger el entorno y comprender que, aunque nuestra estancia sea temporal, durante ese tiempo también formamos parte de la vida del territorio.

Visitantes, residentes, profesionales, administraciones y agentes turísticos compartimos una misma responsabilidad.

Distintas estancias. Un mismo compromiso.
Contribuir a una Costa Blanca más habitable, sostenible y beneficiosa para todos.

Una forma de entender el destino

Una Costa Blanca para disfrutar y para convivir.

El turismo y la convivencia pueden ir de la mano. Queremos una Costa Blanca donde quien visita pueda disfrutar, quien reside pueda descansar y todos podamos compartir nuestros espacios desde el respeto.

Residentes y visitantes compartiendo un paseo en la Costa Blanca

Una Costa Blanca atractiva para quien viene

Un destino para disfrutar, descubrir y vivir nuevas experiencias.

Visitantes y residentes compartiendo la vida cotidiana

Una Costa Blanca amable para quien vive aquí.

Espacios compartidos desde el respeto, la tolerancia y la empatía.

Personas disfrutando de un municipio de la Costa Blanca

Una Costa Blanca comprometida con su futuro.

Una forma de turismo responsable, habitable y beneficiosa para todos.

El gesto más sencillo

Porque hacer posible la convivencia no significa que todos vivamos de la misma manera.

Significa entender que todos compartimos un mismo territorio.

PONERSE EN EL LUGAR DEL OTRO.

Ven. Disfruta. Conoce. Respeta. Convive.

APTURCV · Asociación de Apartamentos y Viviendas de Uso Turístico de la Comunidad Valenciana
Con la colaboración del Patronato Provincial de Turismo Costa Blanca.